miércoles 31 de agosto de 2011

Veinte años con Linux


Cómo nació, creció y revolucionó la industria el sistema operativo de software libre que hoy usan desde Google y Amazon hasta la Bolsa de Valores de Londres. Además, cómo instalar Linux en tu PC


Por Ricardo Sametband  | LA NACION



Hace dos días el sistema operativo Linux cumplió 20 años, coronando una historia que comenzó como un ejercicio académico, pasó al ámbito de los hobbistas, los expertos en tecnología, las grandes corporaciones y, finalmente, el público masivo. Esto último incluye tanto a los que activamente eligen usar Linux en alguna de sus múltiples formas (con alguna distribución para la PC, por ejemplo) como a los que lo usan sin saber que lo hacen, como la mayoría de los usuarios de móviles con Android (que está basado en Linux), GPS, computadoras de autos y televisores, entre muchos otros.
Y por supuesto es muy utilizado en el ámbito corporativo para todo tipo de tareas; la mayoría de las películas de animación hechas en Hollywood, por ejemplo, se genera con equipos corriendo Linux; es lo que da vida a la gran parte de las supercomputadoras más poderosas del planeta y mantiene en línea a aproximadamente un tercio de los servidores Web del mundo.
Fue un 25 de agosto de 1991 cuando el estudiante finlandés Linus Benedict Torvalds publicó, a los 21 años, un mensaje en un grupo de noticias sobre Minix en el servicio Usenet. Minix era un sistema operativo educativo de código abierto creado por el profesor Andrew Tanenbaum, que Torvalds estuvo investigando.
Minix se licenciaba sólo con fines educativos, y Torvalds decidió crear una versión propia gratis y, más tarde, distribuirla con la licencia GPL del Proyecto GNU que Richard Stallman fundó en 1983 (la licencia es de 1989), y que postula la distribución del sistema operativo (o de una aplicación) junto con su código fuente para que pueda ser modificado por los usuarios.
Linux creció al calor de una comunidad mundial de desarrolladores (ver La compu, en página 2), para los que resultó muy atractivo poder modificar el código original a su antojo y llevarlo a computadoras distintas de la que tenía Torvalds (una 386). Esto permitió generar, para bien o para mal, diferentes versiones del mismo tronco de Linux. Estas variaciones se conocen como distribuciones, y existe una cantidad enorme de ellas; las diferencias van desde lo estético hasta las aplicaciones básicas que incluyen o su optimización para ciertos usos o procesadores centrales.
En el ámbito de las PC, por ejemplo, hay varias muy populares; la que en el último tiempo logró captar el mayor interés de los usuarios es Ubuntu ( www.ubuntu.com , gratis ). Musix (www.musix.org.ar ) es una distribución armada en la Argentina para músicos; Puppy (www.puppylinux.org) está pensada pasa usarse en computadoras anticuadas. Pero precisamente porque cualquiera con un poco de pericia puede crear su propia distribución, hay muchísimas alternativas.
Unas pocas, no obstante, son las que han logrado la sofisticación, simplicidad y difusión necesarias para ser útiles al usuario novel. Además de las mencionadas arriba nos parecen buenas alternativas Fedora ( www.fedoraproject.org/es ), Mint ( www.linuxmint.com , usa Ubuntu como base), PCLinux ( www.pclinuxos.com ) o Joli ( www.jolicloud.com , muy orientada al uso de aplicaciones Web), entre muchas otras. En nuestro país hay varias distribuciones en desarrollo; entre las más antiguas y difundidas están Ututo ( www.ututo.org.ar ) y Tuquito (www.tuquito.org.ar ).
Lo importante por tener en cuenta cuando se piensa en Linux para la PC es, primero, que funciona de una manera muy similar a como lo hacen Windows u Mac OS X (y además es gratis). Algunos programas cambian de nombre, otros (como los navegadores Web) son los mismos y algunas tareas se resuelven de una manera levemente distinta, pero con un poco de sentido común y paciencia se puede aprender a manejar este sistema operativo sin complicaciones.
Otros dos elementos clave que deberían ayudar a alguien a decidirse probar Linux es que esto puede hacerse sin modificar un bit de la instalación de Windows de la computadora, y que en el caso de que se quiera instalar en forma permanente en la PC puede convivir con Windows como dos buenos vecinos.
Primer paso en Ubuntu
Consideramos que Ubuntu es una buena alternativa para acercarse al mundo Linux por varias características. Una (que comparte con Joli OS, entre otros) es que puede instalarse como una aplicación dentro de Windows, y se agregará como una alternativa de booteo al inicio del equipo. No hay que particionar el disco ni nada semejante, aunque esto eventualmente será útil si nos gusta Ubuntu.
También (y como otras distribuciones de Linux que usan lo que se denomina Live-CD) es posible grabar el sistema operativo en un CD, DVD o pendrive USB y usarlo desde allí; tardará más en cargar, pero nos permitirá usar las aplicaciones, ver si nos sentimos cómodos con Ubuntu, etcétera, y luego decidir si lo queremos tener en forma permanente en el rígido.
Primero hay que ir a www.ubuntu.com./download y elegir cómo lo queremos obtener. Las dos primeras opciones darán un mismo resultado, la descarga de un archivo .ISO que luego hay que grabar como imagen de disco en un CD o DVD (con cualquier software para quemar CD) o en un pendrive, un proceso algo más complejo.
En el tercer caso lo que se descargará es un ejecutable (wubi.exe) muy pequeño. Al correrlo ofrecerá descargar los archivos necesarios para instalar Ubuntu en paralelo a Windows, y requerirá definir cuánto espacio le asignaremos para que use (y en qué disco vivirá, si tenemos más de uno), crear un usuario, elegir un idioma para el sistema y esperar a que baje los datos de Internet. Requiere al menos 4 GB libres en el disco duro, y descargará unos 700 MB de la red, así que el proceso puede tomar un rato. Los usuarios de Windows 7, además, deben ejecutar el archivo con el modo de compatibilidad para Windows Vista.
Terminada la instalación, al reiniciar el equipo aparecerá una pantalla con dos opciones: usar Windows o Ubuntu.
Esta distribución, creada por Mark Shuttleworth (al que LA NACION entrevistó en 2008, verwww.lanacion.com.ar/1064894 ), tiene algunas particularidades. Se actualiza dos veces al año (más allá de las nuevas versiones para cada aplicación) y con la última (la 11.04) viene activada, de forma predeterminada, una vista denominada Unity, que implica una forma de uso levemente diferente a lo anterior, y a lo que Windows u OS X ofrecen.
En vez de tener una barra superior o inferior con accesos directos, las aplicaciones activas y un menú general donde se listan todas las aplicaciones y herramientas disponibles, Unity propone una barra vertical visible en forma permanente, que funciona como lanzador de herramientas de uso habitual, acceso al buscador y administrador de aplicaciones, archivos (un poco al estilo de cómo funciona el cuadro de búsqueda en el menú Inicio de Windows 7) y punto de entrada a Ubuntu One, la carpeta online gratis con 2 gigabytes de capacidad que recibe cada usuario.
También está allí el Centro de software, la tienda para descargar aplicaciones de todo tipo. La enorme mayoría es gratis.
Los usuarios que vengan de Windows deberían buscar allí e instalar un paquete denominado Extras restringidos, que permite tener en el equipo elementos que no son de código abierto, pero que son populares en Windows, como el soporte para la reproducción de música en formato MP3 o DVD de películas, Adobe Flash 10 para la Web, las tipografías estándar provistas por Microsoft y otros elementos.
También es recomendable buscar los drivers para la placa de video (con la herramienta Controladores adicionales en el menú de administración del equipo), ya que esto permite habilitar, si la PC es suficientemente moderna, animaciones, transparencias y otros muy agradables cambios cosméticos.
Las aplicaciones disponibles en Ubuntu son las mismas que estarán en otras distribuciones como Fedora o OpenSuse; lo que cambia, en general, es alguna configuración para optimizar su funcionamiento con el resto de las herramientas incluidas en esa distribución particular. Alcanza con elegir cuál queremos usar, cliquear en el botón Instalar y esperar a que se descargue de Internet; no es necesario configurar nada.
Los usuarios que quieran un escritorio de estilo tradicional pueden cambiar esto seleccionando Ubuntu Clásico en la caja que aparece en la base de la pantalla de inicio de sesión. Unity y Gnome (el entorno de escritorio que se cargará con la opción Ubuntu Clásico) no son las únicas alternativas gráficas para Linux. También son muy populares KDE, Xfce y, en los últimos tiempos, LXDE.
Cambia no sólo el aspecto de los íconos, las barras y los bordes de las ventanas; también se modifican las herramientas básicas del sistema operativo, las vistas disponibles, la manera en que reacciona ante un comando, etcétera.
Lo bueno de Linux es que es posible cargar estos entornos gráficos como una alternativa más, sin modificar nuestros datos. Si no son de nuestro agrado alcanza con desinstalarlos y seguir como se estaba antes, manteniendo toda nuestra información a salvo.


domingo 19 de junio de 2011

Jesse Eisenberg y Andrew Garfield en The Social Network

Microsoft alerta sobre una nueva forma de estafa electrónica, por Ariel Torres




Tu show, en la Web

YouTube, FlipZu, Flickr, Picasa, Blip.tv, Soundcloud, Photobucket, Tumblr, Blogger,Wordpress y muchos otros sitios para tener tu programa de TV y radio en Internet.
Sábado 18 de junio de 2011


Uno de los logros de Internet fue vencer las barreras geográficas y permitir que un sitio Web, cualquiera que sea, pueda ser visto desde todas partes del mundo.
Y aún más: que con unas pocas herramientas gratis sea posible para cualquier mortal montar una página y contarle al mundo sus creaciones, ya sea texto, fotos, audio, video u otro contenido. Tener, en fin, un medio propio.
Hay, grosso modo, dos formas de lograr esto. La primera es montar un servidor propio e instalarle software; tiene la ventaja de que podremos ofrecer allí lo que queramos como se nos antoje, si tenemos la pericia y los medios necesarios.
La segunda es usar una suma de servicios online que permiten esto, y son gratis. Las opciones son quizá más limitadas, pero para la mayoría de los usuarios deberían alcanzar; y siempre que se puede, en una segunda etapa, pasar a la opción del servidor propio.
Un lugar en el mundo
Lo primero que necesitamos es un hogar en la Web. Hay muchísimas alternativas aquí; entre las más sencillas están los motores de blogs como Blogger ( www.blogger.com ) y Wordpress (www.wordpress.com ), ambos gratis. Blogger, además, permite direccionar dominios .com.ar sin costo. En Wordpress.org está el software para instalar la plataforma de blogs en un dominio propio.
Otra opción para tener presencia en la Web es Tumblr (www.tumblr.com, gratis), excelente alternativa para combinar contenido multimedia con textos varios, que además ofrece una gran cantidad de plantillas para elegir el diseño del sitio. Y por supuesto está Facebook, que tiene una herramienta para crear páginas temáticas distintas de los perfiles personales, y que se activa enwww.facebook.com/pages/create.php
Muchos de los servicios que permiten almacenar contenido en línea para compartirlo en Internet ofrecen, además, crear una página Web personalizada, aunque ésta suele ser más rudimentaria que la que ofrecen los sitios mencionados arriba.
Lo interesante de estos sitios (y de la Web en general) es que permiten embeber esos audios, fotos o videos en nuestra página personal sin más trámite que copiar un bloque de texto (en rigor, código HTML, el lenguaje base de la Web) en un sitio y pegarlo en otro.
Albumes de fotos
Los álbumes de fotos están entre los pioneros en ofrecer almacenamiento online, con clásicos como Flickr (www.flickr.com), Photobucket ( www.photobucket.com ) y los más recientes Picasa (picasaweb.google.com ) y Skydrive ( skydrive.live.com) ; ahora también permiten sumar videos. Además, están Shutterfly ( www.shutterfly.com ) o Mialbum ( www.mialbum.es ), entre muchísimos otros.
Aquí será posible crear carpetas temáticas y compartirlas con una simple URL. También se puede definir si estas fotos serán visibles para cualquiera que entre a nuestro perfil, si sólo podrá llegarse a ellas con un link seguro, o si además se requerirá de una contraseña o darse de alta con un usuario y contraseña.
El proceso para tener una carpeta en línea es muy sencillo: después de crear un usuario, basta con subir las fotos al álbum deseado y luego definir su visibilidad; también es posible agregar epígrafes a las imágenes, etiquetarlas o comentarlas, y obtener el link para compartir ese contenido con amigos, clientes y demás.
Quien quiera ponerles una marca de agua a las imágenes puede usar un servicio online como Picmarkr ( www.picmark.com ), o aplicaciones gratis como XnView ( www.xnview.com ) o Picasa (picasa.google.com ), entre otras, para hacer que las imágenes lleven una firma visible.
Música para la Web
En el caso del audio también hay varias opciones para almacenar nuestras creaciones en línea.
Entre las más populares hoy están Soundcloud ( www.soundcloud.com ) y Blip.tv ( www.blip.tv , también admite video). En el caso de Soundcloud permite que los oyentes comenten cada segundo del audio subido. El sitio, además, ofrece sumar el audio a grupos de afinidad temática y otras funciones sociales.
Basta con grabar el audio, editarlo con aplicaciones gratis como Audacity (audacity.sourceforge.net ) o Wavosaur ( www.wavosaur.com ), entre otros, y subirlo a estos sitios.
Blip.tv permite, además, automatizar su publicación en varias plataformas (Blogger, por ejemplo, o como podcast en iTunes) para facilitar su difusión. En el portal www.podcastellano.es hay más información y herramientas.
Los sitios www.mypodcast.com , www.podomatic.com o www.poderato.com están especializados en la publicación y difusión de podcast.
Para poner música online www.myspace.com alguna vez fue el paso obligado para que una banda tuviera presencia en la Web; hoy son muy populares www.bandcamp.com y, para aquellos que quieren publicar sus obras bajo la licencia Creative Commons (ver más abajo), www.jamendo.com , entre otros.
Para poner audio en línea hay más alternativas, como Flipzu ( www.flipzu.com ), que crearon los argentinos Lucas Lain y Darío Rapisardi, y que permite montar una radio online (un flipcast, como lo denominan en el sitio) en forma muy sencilla, desde la computadora o usando una aplicación móvil para Android o iPhone.
Con un micrófono, una conexión a Internet relativamente decente y un clic en un botón se crea automáticamente una página Web donde se accede al streaming del audio, que puede compartirse con el resto de Internet; el audio, además, queda online para que se escuche más tarde.
Así funciona, por ejemplo, la nueva radio online de lanacion.com; puede accederse a ella enhttp:/blogs.lanacion.com.ar/lnradio/.
En www.creaturadio.net hay más información y consejos para tener una radio en línea usando el servicio de streaming de MP3 de Shoutcast ( www.shoutcast.com ), que es a la vez una herramienta y un directorio gratis para radios digitales.
Videos en línea
En lo que respecta al video, la alternativa que está primera en la mente de todos es YouTube (www.youtube.com ), aunque también Vimeo ( www.vimeo.com ) y DailyMotion (www.dailymotion.com ), entre muchos otros, ofrecen un servicio de almacenamiento y streaming de videos.
Al igual que en los servicios especializados en audio, alcanza con registrarse en estos sitios para poder empezar a subir (lentamente, porque serán varios megabytes) el video que queremos difundir.
En YouTube, en la configuración del usuario (arriba, a la derecha, en la página) será posible crear un canal que agrupe todos nuestros videos, y definir qué aspecto tendrá, dejar mensajes para los visitantes, ver los seguidores que tenemos y más.
YouTube permite, además, agregar carteles con texto y subtítulos en cada video propio desde la Web y sin reconvertirlo; este agregado se verá sólo en el reproductor de YouTube.
Quienes busquen una alternativa para transmitir video en directo pueden aprovechar servicios gratis como los de Justin.tv ( www.justin.tv ), Ustream ( www.ustream.tv ) o Blogtv ( www.blogtv.com), entre muchos otros. Aquí, con una webcam y una conexión a Internet se puede crear un canal de TV propio.
Y con Qik (www.qik.com, hoy en manos de Microsoft) o Flixwagon ( www.flixwagon.com ) se podrá hacer algo similar, pero transmitiendo desde el teléfono móvil. Es recomendable hacerlo con una conexión Wi-Fi o 3G para que el video tenga una calidad decente.
En http:/www.lanacion.com.ar/1207382 listamos software gratis para editar audio, crear guiones o tener un teleprompter en la pantalla de la computadora.
Creative Commons
Un tema no menor en el momento de poner el contenido en línea es su copyright. La ley que rige la propiedad intelectual en nuestro país es la 11.723, aunque es posible usar una licencia complementaria a la ley como la de Creative Commons ( www.creativecommons.org.ar ) para especificar con mayor claridad, y en cada caso, qué es posible hacer y qué no con nuestras creaciones, siempre y cuando se nos atribuya la autoría. Por ejemplo, definir si un tercero puede comercializarla, si la puede modificar o sólo copiarla y distribuirla intacta.
Así podremos configurar a nuestro antojo la presencia y difusión de nuestras obras en Internet
Ricardo Sametband

Hay una nueva internet, pero ¿funciona bien?

http://www.lanacion.com.ar/1380256-hay-una-nueva-internet-pero-funciona-bien